sábado, 9 de octubre de 2010

PADRE AMOROSO...


Sucio y desdichado estoy,
ofendido por mi propia 
lanza del desprecio.
Arrastrado está mi corazón 
y no hay más fango que cubra mi clamor.

No hallo salida en mi rincón
de desidia y enterrado en vida,
con mi triste agonía seguiré acabando
si no confieso que creo en tu perdón.

Vagando con mis pies desnudos,
por caminos que aún son oscuros,
quiero avanzar al refugio que espera
mi alma inoportuna.

Sé que en él hay agua de vida
y alimento que refuerza la dicha,
aliento que levanta mi caída sonrisa
y manos de Padre que cobijan
mi alma en la dura brizna.

Como hijo pródigo me confieso
y regreso a tus brazos, Padre bueno,
confieso que creo en el amor,
ya que sin él nada puedo, he visto
que avanzar no debo apartado
del ardor entero de tu corazón verdadero.

¡Heme aquí Centinela de la Espera!
sé que tu ojos, ni aun de día ni de noche,
me desatienden, desnudo mi alma
a tu corazón bondadoso y doblo
mis rodillas colocando mi opacada
vida en tus manos de dulce y eterna Ternura.

Escrito por Fra Rodolfo de Jesús O.Carm. (Las imágenes son tomadas de la red)

Un fuerte abrazo fraterno.

2 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

QUE BELLO POEMA.

NUESTRO PADRE CELESTIAL SIEMPRE ACOGE CON AMOR A LOS HIJOS PRÓDIGOS.

UN ABRAZO FRATERNO, Montserrat

Rodolfo de Jesús Chávez Mercado dijo...

Hola Monserrat. Mi querida amiga por ahora en la distancia pero cerca de corazòn. Espero algùn dìa conocerte en persona.
Dios te bendiga siempre por tu presencia.
Es verdad. Creados por el Amor y en el amor. Un amor incondicional y sin esperar nada a cambio. Dios nos ha regalado la vida por pura voluntad suya. Por tanto si hemos sido creados por amor, el mismo que nos ha creado no seguirà derramando su amor a cada uno de nosotros a pesar de nuestras bajesas e infidelidades a su misericordia?
Un fuerte abrazo.